viernes, 20 de abril de 2012





ENTREVISTA A UN ESCRITOR


Nombre: Paola Esteban Castrillón
Profesión: Periodista Vanguardia Liberal


Premios -Primer lugar en prensa, géneros narrativos en el XI Concurso Departamental de Periodismo ‘Luis Enrique Figueroa Rey’, 2007, con la crónica ‘Aquí estamos pintaos’.
-Premio de Periodismo CPB 2008 en la categoría de Prensa con el artículo “Diario de una bulímica”.
-Guión de Violeta. Cortometraje Animado. Centro de Derechos Humanos y Litigio Internacional, Cedhul, 2009. http://www.youtube.com/watch?v=IdJ_WsQQni8


Diario Vanguardia Liberal / Bucaramanga
Noviembre 2005 hasta la fecha

- Periodista separata de crónica y reportaje “Séptimo Día”

Centro de Derechos Humanos y Litigio Internacional
Agosto 2009- Febrero 2009
- Proyecto sobre derecho a la memoria y derechos de las mujeres en el conflicto armado.

Fundación Mujer y Futuro / Bucaramanga
Octubre de 2005 – Noviembre 2005
Comunicadora Social, estrategia de medios.

Teleuis / Bucaramanga
Julio de 2004 hasta marzo de 2005

- Periodista del programa Tendencias


Programa Cultural La Zafrera / Bucaramanga
Julio de 2003 – julio 2004. 110 programas emitidos.

- Coordinadora y periodista del programa La Zafrera (Música del Mundo).



Antología de la Novísima Narrativa Breve Hispanoamericana 2006
Compilación de Unión Latina. Prólogo de Ángel Gustavo Infante.
Fundación editorial El Pez y la Rana. Ediciones del Ministerio de Cultura de Venezuela, 2006

I Concurso de Cuento Unab
Compilación. Editorial Unab. 1999.


La balada de los Enterradores

- Reseña Literaria. Separata Cultural. 27de Agosto de 2007.


Entrevista:

1. Por qué escogió ser periodista?

Me gusta escribir y ser periodista de prensa-como siempre fue mi propósito- me lo permitía. Resultó ser lo que yo esperaba, escribo todos los días. 

2. A partir de su experiencia como columnista y comunicadora social ¿cómo define la escritura?

Escribir es una forma de abstracción de la ideas y la escritura puede convertirse en arte, en la extensión de un pensamiento, un ejercicio mental o un trabajo a sueldo. Para mí son todas esas cosas. Cuando escribo ficción, o una crónica, también es una forma de libertad del pensamiento y las emociones. 

3. La escritura debe siempre tener un propósito, ya sea social, político etcétera, como si esta sirviera siempre a favor de algo? 

Se puede ver desde esa perspectiva: la escritura puede servir para todas estas cosas, pero podría solo tener el propósito de servirse a sí misma, de crear con palabras un universo que no tenga más intención que las ideas en sí. Sin embargo, es verdad que cuando se escribe hay un tema y una idea y el objetivo es darla a conocer, luego, al leerse, adquiere el carácter social o político, o el que sea. 

4. La tendencia de los escritores del siglo pasado estuvo enmarcada dentro de lo social más específicamente en la denuncia, esta tendencia persiste en el siglo XXI?

Creo que el siglo pasado tuvo varias tendencias. En este siglo, que apenas empieza y por tanto ya es muy difícil de definir, esos intereses diversos se mantienen. La denuncia es uno de ellos. 

5. Dentro de un medio como Vanguardia Liberal de claras ideas y pensamientos de derecha, sí es posible la objetividad o mejor dicho existe la objetividad dentro de profusión?

Puede existir, aunque la objetividad total resulta un poco abstracta, sí puede ser un ideal en cierto tipo de reportajes. Uniendo un poco esta pregunta con la anterior, creo que el siglo pasado nos trajo eso: una diversidad tanto de ideales como de objetivos y de enfoques. He escrito artículos muy imparciales, veraces y objetivos, pero también he visto mi trabajo sometido a censura por diversos motivos.

6. por último yo si quisiera preguntarte por tu proceso como escritora, cómo fue y qué dificultades hubo?

Bueno, mi proceso ha enfrentado más que que cualquier otro problema baches de tiempo es decir... la atención se me ha dispersado en sacar otros proyectos adelante y solo hasta ahora estoy siendo juiciosa con eso sin embargo, y ya técnicamente, la dificultad más grande es mantener el ritmo y emocionalmente, el interés por el tema que estoy escribiendo.

Por

Marly Rocío Gómez Gómez
Éder Johán Solano Guevara
Sergio Armando Pizón Flores
Naira Milescy Esteban Tarazona

lunes, 16 de abril de 2012

Paisajes





RETRATOS










imitando a Chema Madoz





Crónica de un día cotidiano.

Crónica de un día cotidiano

Alrededor de 8030 días de existencia son lo que he podido vivir y, hasta hoy, pienso acerca de una jornada normal de mi existencia.  Aquel 10 de enero descubrí que soy un estereotipo de lo que se conoce como gay cliché, siempre me creí diferente de aquel prototipo. Me levanté a eso de las 5 de la mañana y lo primero que vi, fue mi abultado estómago, eso de cambiar de ambientes marca nuestras vidas; jamás me había preocupado el hecho de ser gordo, hasta que entré a la UIS y comencé a conocer gente del “ambiente” como se dice entre el gremio.

Después de medir mi gran cintura de 85 cm de ancho, empecé la mañana exfoliando mi cara, por aquello de los polvos y la base que uso hace un año, ya que ayuda a tapar las diferentes imperfecciones de la piel, y sí que son muchas. Después vienen los cuarenta minutos más largos de mi vida en los cuales trato de saltar lazo, hacer abdominales y bailar, por aquello de que a los maricas no les gustan las personas gordas. ¡Mierda! Mientras me ejercito me doy también cuenta que atrás quedó mi fascinación por el rock clásico y el metal, ahora todo mi mundo musical se basa en: y me solté el cabello me vestí de reina, me  puse tacones, me pinté y era bella… la cual sonó tres veces durante aquellos extenuantes minutos.

Después de aquella primera jornada, viene el gran dilema: qué me pongo y veo que atrás, quedaron mis camisetas negras, mis buzos, mi closet ahora es un mosaico de colores, desde el rosado chillón que tanto aborrecí, pasando por el morado y jeans entubados, cuando terminé de tomar  tan difícil decisión vuelve el proceso de empolvar  mi cara para salir a la calle y abordar el bus que me llevará a la universidad, mientras tarareo aquella última canción de Mecano llamada Stereosexual:   Y qué dirán de mí,/dirán que eres gay, /lo tendré que asumir, /no te apures rey, /me hacen para tal para cual, /veras como sí, /Stereosexual, /por otro lao, /por el lao de atrás,/no debe estar tan mal,/pero si es normal,/sí es tanto personal,/pruébalo y veras…. Y sí, a mi sí que me toca por otro lao, por el lao de atrás, ya que todas pido linche y el señor conductor me abre la puerta de atrás. En ese momento de subirme al bus, escojo aquel puesto donde me sienta más solo y seguro, odio ser observado, de este modo llego a la UIS y sin notar qué o quién está a mi alrededor, y así pasar la pena de pedir ser llevado por mil pesos, a pesar de llevar varios años en este oficio, la pena nunca pasa.

Imitando a Irving Penn

Crónica de cómo se hace

Cómo se hace un transformista

Su edad 28 años, de profesión, como cosa rara, peluquero. Me citó a las cinco de la tarde en su casa localizada en el barrio San francisco, muy cerca de la plaza que tiene el mismo nombre, en su expresión se notaba el nerviosismo y la ansiedad y con un: hola, accedí a la entrevista, porque es hijo de su mamá y ella es la que me ha hecho unos vestidos muy bonitos y baratos. Yo le di las gracias y pedí permiso para entrar. Con una sonrisa malvada y  pícara me dijo: qué necesita saber, por qué hago esto, por qué me visto de mujer… Le dije que no necesitaba saber el por qué, pero que si deseaba contarme no había ningún problema.

Después de mi respuesta, ella soltó una fuerte carcajada y un: entonces qué necesita de mi…Necesito observar su proceso de transformación de hombre a mujer, para saber cómo se hace un transformista, frente a mi respuesta dijo: ¡Ay! hijueputa, me tengo que empelotar delante de usted, ósea va ver cómo me pego el pene para que no se vea un horrible bulto, como saco cintura pa poder lucir mi vestido. En ese momento me mostró aquel vestido rojo de escote sensual y pronunciado, el cual le permitiría mostrar sus piernas; luego vino una peluca negra muy larga un par de medias, un collar,  unos artes enormes y unas zapatillas de color rojo que, como dijo ella: me darán glamur y sofisticación, pa que no piensen que soy una travesti barata.

Después de casi cinco horas de espera, de sufrir con la cinta, con la peluca y lograr aguantar la respiración en una diminuta faja que moldeaba su cintura, aquel joven de tez blanca y unos bellos ojos azules se convirtió en una bella mujer, su rostro cambió, y no me refiero a la transformación en sí, sino su estado de ánimo, aquel ajustado vestido y el rubor le daban una gracia difícil de de describir, sólo la noche sería testiga del disfrute de aquella dama, que se persignó y salió a la calle con unos tacones de 16 cm y unas piernas kilométricas para recorrer las calles bumanguesas.
  

domingo, 15 de abril de 2012

Crónica de un trabajo inusual

Un trabajo usual en un sitio no tan usual 

Nunca pensé que volver a ver un montón de muñecas con su pelo hilachudo y sus cachetes llenos de mugre me recordara aquellos momentos de mis vacaciones durante la escuela. Pienso que el oficio más viejo no es la prostitución sino el de vendedor,  recordemos cómo Satanás les vendió la manzana a Adán y Eva en el paraíso y así logró que pecaran. Si es difícil vender artículos de primera, imagínense vendiendo cosas usadas, roídas por el tiempo y el olvido, pero que, aun así, despiertan el interés de grandes y pequeños.

Por toda la quince, más allá del barrio Gaitán se encuentra el famoso Mercado de las pulgas de la ciudad de Bucaramanga, en medio de viciosos y prostitutas también se hay gente que busca la manera de conseguir el pan de cada día, aunque no lo crean es un poco grato, para mí,  volver a oír: qué busca pelao, papeles robados, baños, ropa, vicio…  Recorrer cada espacio, cada local, y aunque no se encuentran todas las personas que recordaba y que me llevan a revivir mi niñez, ya que mi papá era feliz comprando en dichoso centro, del cual aún tengo varios libros, un muñeco Alf y un microscopio, entre muchas otras cosas que aún adornan mi casa.

Durante mi recorrido me encontré de nuevo a don Ernesto, quien vendía, y aún vende libros, muchas de sus palabras me recordaron a papá, su afición por los libros y aquel baúl que me regaló a mis quince años repleto de libros. Le pregunté que si algo había cambiado durante mi larga ausencia, su respuesta fue una prolongada risa, y un profundo: nada, aquí nada cambia, a mi lo único que me espera es la muerte, y heredar este local, que como usted sabe es lo único que tengo junto con mis libros.

La nostalgia invadía cada palabra, mientras que pensaba que más responder…Además su papá fu uno de los pocos y fieles clientes, de esos que no solo vienen a mirar y a esperar que uno les regale la mercancía, como el decir de ellos que esto es el mercado de las pulgas. En ese momento pensé, mierda, no traje ni un peso para comprar un libro.
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Crónica del estudiante que trabaja y estudia

Estudio y trabajar o trabajo para estudiar

Trabajar y estudiar en la actualidad es una práctica común entre los jóvenes de hoy en día, no sólo por necesidad económica sino impulsada por el deseo de tener un estatus social dentro del grupo de amigos al cual se pertenece. Es el caso de un joven de 19 años estudiante de Diseño gráfico de la Udi, sus padres accedieron a costearle dichosa carrera a cambio de que él respondiera con sus gastos personales, de este modo optó por estudiar de día y trabajar en las noches en un bar.

La primera pregunta que se me ocurrió hacerle fue: por qué trabaja, nada interesante y muy cliché, él de manera amable me respondió: pues marica, porque en mi universidad tú vales por la apariencia, mis compañeros de carrera nos guiamos por la imagen.  Durante toda la charla pensé en lo difícil que debe ser para aquellas personas que de verdad no tiene dinero y tienen que estudiar en dichos establecimientos, esa reflexión dio pasa a la siguiente pregunta: entonces, qué pasa con las personas que no cuentan con los medios económicos para llevar un estilo de vida, que él denominó con la palabra alterno. Haciendo un paréntesis, alterno se les denomina a aquellas personas que llevan una vida entregada a la moda, es decir hipser o moderno. Volviendo al tema, su respuesta alteró mi ánimo y sólo recuerdo el recurrente: pues marica, la imagen es todo y pues tú vas buscando lo que más se acople a ti, las personas, el ambiente…En ese momento interrumpí la charla y le dije: usted no trabaja como la mayoría para poder estudiar, sino que trabaja para poder estudiar en una universidad que le impone un estereotipo, que lo condiciona y lo somete; no le di tiempo para defenderse y argumentar una respuesta, simplemente le di las gracias por su tiempo, que fue largo, ya que él atendía el bar y respondía mis aburridas preguntas, en medio de ese caos de gente que pedía cervezas, shots y múltiples bebidas.

En conclusión, no sirvo para ser periodista, ni mucho menos entrevistar gente. Difícil profesión esa de aguantar respuestas exasperantes,       y personas que se adulan a sí mismos y a su estilo de vida, que pueden acceder a un trabajo para complacer los caprichos de una sociedad que día con día es cada vez mas consumista, mientras muchos otros deben abandonar sus estudios por falta de un apoyo económico.